El estado de Washington está adoptando una postura proactiva en materia de inteligencia artificial, y el gobernador Bob Ferguson ha firmado un conjunto de nuevas leyes destinadas a aumentar la transparencia y la rendición de cuentas. Las medidas pretenden establecer límites para el uso de la IA. La legislación refleja un esfuerzo más amplio por parte de los responsables políticos para mantenerse al día con la tecnología en rápida evolución, al tiempo que se abordan sus consecuencias en el mundo real.
Una de las medidas clave, el proyecto de ley 1170 de la Cámara de Representantes, se centra en la transparencia de los medios generados por IA. Obliga a las grandes empresas de IA a revelar cuándo se crean o modifican imágenes, vídeos o audio utilizando sus sistemas, siempre que sea comercial y técnicamente viable. Esto podría incluir marcas de agua visibles o datos incrustados en los archivos. Además, las empresas deben proporcionar herramientas que ayuden a los usuarios a detectar el contenido modificado por IA. El objetivo es reducir la confusión y la desinformación facilitando a las personas la distinción entre los medios auténticos y los generados por máquinas.
Otra ley importante, el proyecto de ley 2225 de la Cámara de Representantes, se centra en los chatbots de compañía, sistemas de IA diseñados para simular relaciones humanas. Las empresas que operan estos sistemas deben informar claramente a los usuarios de que están interactuando con IA y proporcionarles recordatorios periódicos cada tres horas, o cada hora en el caso de los menores. La ley tambiénprohíbe las tácticas manipuladoras que fomenten la dependencia emocional, especialmente entre los usuarios más jóvenes. Además, las empresas están obligadas a implementar medidas de protección para los usuarios que expresen pensamientos de autolesión o suicidios, incluyendo derivarlos a recursos de ayuda en caso de crisis.
Una tercera ley aborda la creciente preocupación por las suplantaciones generadas por IA, a menudo denominadas «deepfakes». Otorga a las personas el derecho a demandar si su voz o imagen se utilizan sin permiso en contenidos generados por IA. Esta medida tiene como objetivo proteger la identidad personal y disuadir del uso indebido de herramientas generativas cada vez más sofisticadas.
Ferguson acabó firmando el proyecto de ley sobre los chatbots sin cambios, a pesar de las preocupaciones de algunos críticos sobre su aplicación a través de demandas privadas. El calendario de implementación es escalonado: la ley de divulgación de la IA entrará en vigor en febrero de 2027, la ley de regulación de los chatbots entrará en vigor en enero y la ley contra los deepfakes, dirigida a las suplantaciones generadas por IA, entrará en vigor en junio.