Los Seattle Seahawks están oficialmente a la venta, según anunció el equipo el miércoles, lo que supone un momento importante para una de las franquicias deportivas más emblemáticas de la ciudad tras su reciente triunfo en la Super Bowl LX.
Sigue leyendo para conocer todo lo que sabemos hasta ahora sobre la venta.
La iniciativa parte del patrimonio del difunto propietario Paul G. Allen, que compró el equipo en 1997 y falleció en 2018. De acuerdo con su testamento, el patrimonio de Paul G. Allen ha iniciado un proceso formal para vender el equipo. La hermana de Allen, Jody Allen, ha sido la albacea del patrimonio y presidenta del equipo desde su muerte. Se le indicó que, finalmente, vendiera los Seahawks (así como los Portland Trail Blazers) y donara la mayor parte de los ingresos a organizaciones benéficas.
El momento es notable. Seattle derrotó recientemente a los New England Patriots por 29-13 en la Super Bowl LX, consiguiendo el segundo Trofeo Lombardi de la franquicia. Es la primera vez que un equipo de la NFL sale al mercado tan pronto después de jugar en la Super Bowl.
Se espera que los Seahawks alcancen un precio récord. Los Washington Commanders se vendieron por 6050 millones de dólares en 2023, y las estimaciones del sector valoran Seattle entre 6600 y 7000 millones de dólares. El banco de inversión Allen & Company y el bufete de abogados Latham & Watkins se encargan de la venta. ¿Te preguntas cuánto tiempo llevará? Se espera que el proceso de venta continúe durante la temporada baja de 2026. Cualquier acuerdo final debe ser aprobado por los propietarios de la NFL.
Para los aficionados al deporte de Seattle, la inminente venta plantea muchas preguntas. Allen compró los Seahawks por 194 millones de dólares en 1997 para evitar que el entonces propietario, Ken Behring, trasladara el equipo al sur de California. Ahora, muchos estarán atentos para ver si el próximo propietario tiene vínculos locales. Si el precio final establece un nuevo récord en la NFL, también podría aumentar el valor de otros equipos de Seattle en el mercado y reforzar aún más la posición de Seattle como ciudad deportiva de primer orden.