Para muchos estadounidenses, conducir es una necesidad diaria. Pero en una ciudad como Seattle, ponerte al volante puede suponer costes importantes, retrasos y frustración. A nivel nacional, los estadounidenses pasan casi 370 horas en la carretera cada año, lo que equivale a más de 15 días en total.
Seattle destaca como una de las grandes ciudades de EE. UU. más complicadas para los conductores. En la clasificación de WalletHub de las 100 ciudades más grandes de EE. UU., Seattle quedó en el puesto 93 de la clasificación general, lo que la convierte en la octava peor ciudad del país para conducir.
La clasificación analizó 30 factores repartidos en cuatro categorías: costes de vehículos y mantenimiento, tráfico e infraestructuras, seguridad y acceso a vehículos y mantenimiento. Seattle obtuvo malos resultados en todos los ámbitos, situándose en el puesto 82 en costes de vehículos y mantenimiento, en el 88 en tráfico e infraestructuras, en el 71 en seguridad y en el 79 en acceso a vehículos y mantenimiento.
El tráfico y los costes son solo una parte del reto. Seattle también se situó entre las cinco primeras ciudades de EE. UU. con más días de precipitaciones, lo que supone otra posible complicación para quienes se desplazan a diario por carreteras mojadas y con visibilidad reducida.
El puesto 93 de Seattle la sitúa cerca del final de una lista dominada por ciudades en las que conducir se considera menos costoso, menos congestionado o menos estresante. En comparación, Scottsdale (Arizona) ocupó el primer puesto, seguida de Boise (Idaho) y Fort Wayne (Indiana).
En el extremo opuesto de la clasificación, Filadelfia quedó en último lugar, el número 100, y Washington D. C., Los Ángeles, Nueva York y Detroit también figuran entre las 10 peores ciudades para los conductores.
Para los residentes de Seattle, estos resultados ponen de manifiesto lo complicado que puede resultar tener coche y desplazarse en una ciudad en crecimiento, donde el tráfico, el clima y los costes de transporte influyen en la experiencia diaria al volante. Y eso sin mencionar los cruces de siete vías.